La cultura y el diseño Japonés
Generalmente la cultura oriental aparece como algo demasiado esotérico y lejano a nuestro entendimiento. Los viajeros en la antigüedad visitantes de esos lejanos territorios -como Marco Polo- se maravillaron de las producciones artísticas de objetos y de la arquitectura de los diversos pueblos de oriente. Observaron y, en la descripción de las costumbres y el uso ritual de los objetos utilizados para esta actividad, de cierta manera describieron ciertos elementos que caracterizaba su diseño, manifestando la admiración por ese arte y esa cultura.
La religión y la vida moral son circunstancias que influyen en el diseño en las civilizaciones en un primer momento, y también en Japón se perfila esta condición en la elaboración de artefactos artesanales. Posteriormente -la época contemporánea- en la era de producción masiva, el diseño industrial expresará elementos de esta tradición pero con la característica de estar modernizada.
El diseño japonés es funcional en correlación con las condiciones de vida y existencia, tanto social como de una continua y arraigada tradición religiosa. Como ejemplo ilustrativo señalaremos la ceremonia ritual del The; Cha-No-yu que representa los roles ascéticos. (The que es importado de China).
La ceremonia del The es conducida en un espacio cerrado haciéndose uso en el ritual del fuego y el agua, elementos básicos de la cultura humana. La sencillez en el diseño se expresa en la taza rudimentaria llamada "shibui"; cerámica rústica y ascética, y que posteriormente encontraremos ya la decoración, como la imagen del monte Fuji estampada.
La sencillez también puede encontrarse en el ‘Ikebana‘, arreglo floral, que se ofrece al altar budista y que es utilizado en la decoración, además una forma de diversión y de constante contacto con la naturaleza.
El diseño japonés aplicado al ámbito urbano no lo podemos abstraer tampoco del conglomerado religioso, de la lógica de la autoridad que manifiesta la vida, así como la condición geográfica y natural de ese país. Ya que la tradición es constituyente, además, como un universal de la cultura. Un elemento vital de la cultura japonesa -como lo es en las demás culturas entendido cono un Universal cultural- es la relación entre el clima, el hombre y el medio ambiente en cual se vive: ambiente que forma las bases sobre las que emana la función del poder de concepción en la creación de sus objetos cotidianos y rituales. En donde su cultura es construida. Sus aposentos están cercanos al medio ambiente, los cuales aprovechan al máximo la luz solar. Las edificaciones se relacionan con el medio ambiente, con el hábitat natural.
A fines del siglo IV a.C. hubo contacto entre los reinos de Japón y la península de Corea, manifestándose en una gran influencia coreana en diversas artes como: tejido, metales, curtido de pieles y construcción de barcos, artes que habían alcanzado un gran desarrollo en China en el periodo dinástico Han.
La plantación y la cosecha del arroz requiere un trabajo intensivo y por eso los japoneses desarrollan una forma particular de secado y cocinado. Este es un caso en el que se aprecia como las condiciones naturales y el sentido de la vida japonesa influye en el diseño, en su sensibilidad y en su sistema de vida. De hecho el diseño japonés no esta alejado de los reflejos naturales entre la complejidad de las condiciones ambientales y la sensibilidad, en la cual la gente interactúa constantemente con el medio ambiente. Similar a los pintores chinos, los pintores japoneses orientan sus producciones hacia los rasgos característicos del paisaje nacional; el mar, los arrozales, los cerezos, etc.
La influencia coreana y China están manifiestas en la tradición del Budismo y el Confusionismo que impulsaron un orden en la sociedad y el Estado: el confusionismo manifestado como filosofía de la vida. En el aspecto del lenguaje, escrito específicamente en la ortografía, encontramos que esta provee de medios para la comunicación. En el uso de los caracteres videográficos; la ortografía se expresa y es usada para producir caracteres fonéticos, y un sistema que considera una combinación de ambos. Destacando un estilo propio en
Para el Siglo octavo de nuestra era, son importados elementos de las instituciones y artes continentales; del Budismo en la acción de una fe de protección estatal a una fe de salvación individual. La influencia se encuentra manifestada en el ámbito artístico que fue y ha sido muy fructífera en la creación artística de imágenes budistas muy peculiares del Japón. El budismo llega a ser más filosófico que el shintoismo y fue introducido en el siglo XVI. Aunque el shintoismo fue exaltado deliberadamente por el gobierno en el siglo XIX para reanimar el orgullo nacional y el respeto y veneración al emperador, conjuntándose en esta acción, la religión y la política.
Para el Siglo XI, en el periodo del llamado feudalismo japonés los jefes militares dominaban su propio territorio. En la época imperial, los emperadores no tenían gran poder político, cumplían además el papel de ser figuras religiosas, sin participar en funciones de gobierno. Pero la vida cultural destaca, ya que se expresa en la influencia de esta en las artes. En este periodo los japoneses se apropiaron de la técnica de fundición del hierro y bronce; y los artesanos y herreros utilizaron innovaciones en hornos de fundición empleando carbón de piedra -elemento abundante- y el invento de un fuelle para inyectar aire al interior del horno y obtener temperaturas mayores a los mil grados que posibilita la producción de objetos metálicos de gran resistencia y duración, como el armamento guerrero, por ejemplo.
Es necesario señalar como los monjes budistas organizan su vida en torno a la austeridad, a la pobreza; y en la idea de la economía, lo que complementa la espiritualidad. Por otra parte, la coexistencia de estilos propios y extraños fueron asimilados por Japón del mundo occidental.
Los portugueses llegaron en 1542, teniendo contacto con el catolicismo en el siglo XV -en 1547 el religioso San Francisco Javier introduce el cristianismo- a pesar de la condición política de existencia de un periodo feudal cerrado a las influencias extranjeras. Actualmente es manifiesta esta coexistencia cultural que es consecuencia histórica de la llegada del confusionismo, la influencia Europea, y posteriormente, la apertura a la modernidad, con el avance en su educación publica de tipo europeo, conviviendo asimismo la permanencia de su corte imperial con su ancestral conservadurismo, pero que retoma elementos modernos de estilos de vida de los países europeos: como lo es, la cocina francesa, por ejemplo.
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