viernes, 24 de agosto de 2007


Momento Contemporáneo

El movimiento nacional de diseño surge a partir de la segunda Guerra Mundial, manifestado en un dualismo, conteniendo las ideas de oriente y occidente. En Japón la modernidad se expresa en el consumo y en la mecanización de la vida así como en la organización y el papel que cumple la persona en las corporaciones.

A partir de la Segunda Guerra Mundial se da un importante fomento a la educación en al área del diseño. Si bien en el periodo de la posguerra con la industrialización y la producción en serie así como también con la institucionalización de esta actividad vemos que hay un despegue y un funcionamiento que expresa vitalidad de acuerdo a la permanente tradición de disciplina en el trabajo que expresa la población japonesa. En la década de los cincuenta el Ministerio de Industria y Comercio (MITI) inicia una campaña de promoción del diseño, llegando a constituirse para 1952 la Asociación Japonesa de Diseñadores Industriales. Institución que se encarga de becar a estudiantes de diseño a Alemania y Estados Unidos, los cuales están integrados en nuevas compañías que desarrollan la producción masiva de productos domésticos. Es conveniente señalar que las grandes compañías necesariamente en este periodo impulsan de una manera importante el diseño.

Para el año de 1946 se funda la Tokio Tsushin Kogyo que fabrica la grabadora de carrete, obteniendo licencia para fabricar transistores en el año de 1954: lanzando al mercado el producto TR-55, primer radio de transistores llamado SONY, artefacto de alta producción. Para 1957 se lanza al mercado el TR-63, el primer miniradio compacto y para 1959 la primera televisión portable. El avance tecnológico productivo y la necesidad del diseño hacen que las compañías se orientan a que la Matsushita, dirigida por el empresario Konosuke, y sea la primera que cuente con un importante departamento de ingeniería industrial, que desarrollara firmas tan importantes como la Panasonic, Quasar, Technics y National.

El año de 1953 será importante para la compañía Canon, comercializándose sus productos ópticos para 1956. En Toshiba se inicia el mismo año la sección de diseño y en Sharp en 1957. Evolucionando estas empresas hasta llegar a ser ‘Sogo Shosta’, corporaciones gigantescas a nivel mundial como la Mitsubishi que comercializa mas de 25 mil productos en más de ochenta países y con 5000 nuevos conceptos de diseño anualmente. Dice Salinas Flores que "El diseño japonés al rebasar su dependencia del extranjero y ser autosuficiente científica y tecnológicamente, ha pasado a ser líder mundial de producción inundando con sus mercancías a una gran cantidad de países..."

En el año de 1981 se crea la Fundación Japonesa de Diseño en Osaka, con patrocinio estatal, la que se encarga de organizar cada dos años el Festival Internacional de Diseño, y el Premio Internacional de Diseño así como la edición de la prestigiada revista ’Desig Scene’. Para el Año Internacional de Diseño, en 1989, es organizado el Congreso Mundial ICSID en la ciudad de Nagoya; y la Exhibición Internacional en Osaka, "estos eventos tienen como objetivo reafirmar las antiguas tradiciones japonesas; artes y oficios que siguen siendo el punto de inspiración de actividades como el diseño gráfico y la producción de artesanías a gran escala, que junto a la innovación volcada en productos que han roto con las reglas de Occidente, marcan la pauta en el llamado estilo internacional contemporáneo, por lo que se dice que hoy Japón ya no sigue a nadie sino que encabeza la marcha en el diseño de muchos productos“.

El diseño arquitectónico plantea las características del diseño occidental, pero adaptado las condiciones culturales de la realidad de Japón. Contemplemos el ejemplo del Estadio Nacional en Tokio y de edificaciones numerosas que tienen las características de ser modernas; y el uso de los espacios se mantienen según las necesidades culturales de los japoneses.

El pueblo japonés ha manifestado una particular aptitud para asimilar y adaptar ideas nuevas a su propio medio cultural. Una peculiaridad lo es la llegada de la modernización sin perdida de sus raíces tradicionales. La adopción de tecnología extranjera de gran escala fue una estrategia de gran valía ya que permite un despegue potencial en la tecnología. Ya que se logra la elevación de la productividad y un estimulo a la inversión en equipos, a finales de los cincuenta, y toda la década de los años sesenta.

El diseño va ligado con la industria, la que a su vez, se relaciona con el uso efectivo de las fuentes de energía y también lo es el consenso de las fuerzas políticas para negociar un progreso sostenido en una -a mi parecer- democracia de corte conservador.

La industria ocupa un papel de gran trascendencia: la metalurgica, la de maquinaria, la eléctrica, la electrónica y por supuesto la naval, y la de vehículos motorizados, progresando en diseño y calidad y exportando para ensamblar en la década de los setenta, siendo líder mundial en el mercado actualmente. Lográndose gran impulso además en las maquinas de precisión.

El diseño japonés manifiesta una relación entre el hombre y la maquina. Manifestando la importancia estratégica que tiene, en la producción industrial y en la comercialización.

En este país se ha podido convivir con ambas condiciones.

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